I. Descubrir y dar sentido a la vida. |
Vivir es: una posibilidad de ser "yo", de amar y responder agradecido al Plan de Dios. |
II. Conocer y amar a Cristo como Rey. |
La fe cristiana es una experiencia profunda y una adhesión personal a Cristo, Rey y Señor de mi vida. |
III. Vivir en actitud de adoración a Dios en todas sus presencias. |
Mediante una actitud de adoración, el cristiano entra en relación con el Dios transcendente y con el misterio de la Realeza y Señorío de Cristo. |
IV. Acoger y vivir los valores del Reino según la espiritualidad de José Gras. |
Aceptar a Cristo como Rey, asumiendo e interiorizando el estilo de vida de su Reino como hizo José Gras. |
V. Vivir el sentido comunitario y celebrativo de la fe. |
La fe cristiana se debe vivir y celebrar en el seno de la comunidad y debe ser esta la que acompañe a su crecimiento. |
VI. Sentirse miembro activo de la Iglesia con un fuerte dinamismo apostólico. |
Ser cristiano es sentirse miembro activo de la Iglesia local y universal. |
VII. Ser fermento en medio del mundo contribuyendo desde dentro a la construcción de un mundo nuevo según los valores del Reino. |
La adhesión a Cristo comunica al cristiano un dinamismo apostólico que le lleva a comprometerse en la transformación del mundo en Reino de Cristo. |
VIII. Como María, proclamar con la vida: Cristo reina. |
El amor a María como Madre y modelo de fe, impulsa a vivir y a proclamar el Reinado de Cristo. |